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Vie, Sep 20, 2019

LA RADIO QUE SE VE, SE SIENTE Y SE ESCUCHA

Las redes sociales Facebook, Messenger e Instagram dejarán de funcionar en dispositivos con el sistema operativo Windows Phone de Microsoft a partir del próximo 30 de abril.

Después de esa fecha, los usuarios de Windows Phone tendrán que recurrir a las versiones web de dichas redes sociales. La información de que las tres plataformas cesarán sus funciones en los dispositivos con ese sistema operativo ha sido confirmada por un portavoz de Microsoft, citado por el portal Engadget.

Algunos medios ya habían reportado que Instagram envió una notificación a sus usuarios, en la que les alertaba que la aplicación dejaría de estar disponible en Windows Phone desde finales de este mes.

Facebook, Instagram y Messenger se encuentran entre las aplicaciones más descargadas de Microsoft Store, pero se desconoce a cuántos usuarios afectaría esta medida.

La salida de Facebook, propietario de Instagram, no debería sorprender debido a que se espera que la última versión de Windows 10 Mobile, la 1790, pierda soporte oficial de Microsoft en diciembre próximo.

A finales de 2017, WhatsApp dejó de admitir nuevos usuarios en Windows 8.0 y BlackBerry OS, aunque continuó estando disponible para los que eran usuarios.

En este sentido, Windows lleva años declarando el fin de su marca de telefonía y en 2016 incluso detuvo la venta de sus productos. Los números negativos y las filtraciones de seguridad que azotaron a la empresa en 2018 son prueba de la inestabilidad de su proyecto de telecomunicaciones y la razón principal por la cual tantas plataformas dejaron de prestarle sus servicios.

A pesar de que los dispositivos móviles de Windows se encuentran expirados a los ojos de las grandes tecnológicas, los usuarios siguen siendo fieles a la empresa. De hecho, la red social Reddit posee un enorme hilo llamado “¿Existe una app para eso?”, donde los usuarios de estos dispositivos  comparten alternativas a la apps retiradas. Sin embargo, el fin de la era Windows en el sector de la telefonía cada vez resulta más evidente y no hay nada que sus usuarios puedan hacer para detenerlo.