Los partidarios del candidato presidencial opositor Salvador Nasralla, marchan en protesta por lo que llaman fraude electoral en Tegucigalpa, Honduras, el 3 de diciembre de 2017.

La misión de la OEA en Honduras dijo este lunes que las irregularidades en los comicios presidenciales, no permite tener certeza sobre los resultados de las elecciones presidenciales del domingo 26 de noviembre en el país centroamericano.

"El estrecho margen de los resultados, así como las irregularidades, errores y problemas sistémicos que han rodeado esta elección, no permiten a la Misión tener certeza sobre los resultados", precisó la misión en un comunicado. Asimismo el organismo internacional, pidió a ambos candidatos Hernández y Narsalla, que lleguen a un acuerdo para la respectiva revisión de actas y verificación de las presuntas irregularidades.

"El único camino posible para que el pueblo hondureño pueda aceptar y reconocer ganador en este proceso electoral, es que se llegue a un acuerdo entre los principales candidatos", agregó el expresidente boliviano y actual jefe de la misión de observadores de la OEA, Jorge Quiroga. El lunes se conoció que el mandatario de Honduras y aspirante a la reelección Juan Orlando Hernández obtuvo la mayor cantidad de votos —42.98 por ciento— en los comicios presidenciales, mientras que el opositor Salvador Nasralla consiguió el 41.39 por ciento de los sufragios, según el conteo final del tribunal electoral.

Según los últimos datos oficiales, el presidente Hernández suma 1.410.827 votos por los 1.358.488 de Nasralla con el 99,90% de los votos procesados.

Según los últimos datos oficiales, el presidente Hernández suma 1.410.827 votos por los 1.358.488 de Nasralla con el 99,90% de los votos procesados. Estas cifras fueron el resultado del escrutinio especial de 1.006 actas que se realizó durante la tarde y noche del domingo, y que culminó en la madrugada del lunes.

A las 5:30 de la mañana del lunes, el Tribunal Supremo Electoral informó que el actual presidente Juan Orlando Hernández obtuvo 1,411,517 votos frente a Nasralla que contabilizó 1,359,170 votos.

De ratificarse los datos del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Hernández lograría la reelección, aunque en un ambiente crispado por acusaciones de fraude de la alianza opositora que abandera a Nasralla y que ha prometido no permitir que les sea arrebatado el que consideran un triunfo en las urnas.

El presidente del TSE, David Matamoros, se rehusó a declarar a un ganador basado en los resultados con el 99.96 por ciento de los votos computados. "Ahora debemos resolver las peticiones e impugnaciones que tengan los partidos y debemos resolver los escrutinios en los niveles municipal y de diputados", dijo Matamoros, quien aseguró que "hay mucho por hacer".

Ambos candidatos se habían proclamado vencedores de unas elecciones envueltas en polémica por la demora en el conteo.

Nasralla, candidato de la Alianza Opositora contra la Dictadura, no envió representantes a examinar las actas insinuando que no reconocerían el conteo.

Antes de dar inicio al escrutinio especial, el Partido Nacional de Hernández decidió retirar a sus 60 observadores para evitar cualquier duda o suspicacia de que se estaba pretendiendo manipular el proceso, informó el diario La Prensa de Honduras.

En un mitin en Tegucigalpa, la capital de Honduras, Nasralla denunció el domingo que los magistrados del tribunal electoral son "empleados del presidente Hernández", quien buscó su reelección a pesar de que la Constitución lo prohíbe.

El escrutinio contó con la participación de centenares de observadores nacionales e internacionales, entre ellos enviados de la Organización de Estados Americanos y la Unión Europea.

Tanto Hernández como Nasralla se declararon ganadores de la elección. Nasralla había liderado el conteo de votos hasta que se presentó una prolongada demora que interrumpió los informes de los funcionarios electorales, lo que provocó quejas de la oposición sobre irregularidades.

Los funcionarios achacaron la pausa a los problemas técnicos y negaron cualquier tipo de manipulación. El gobierno de Hernández impuso un toque de queda de 10 días entre las 18:00 horas a las 06:00 de la mañana para sofocar las manifestaciones en apoyo del candidato opositor, que en ocasiones derivaron en disturbios.

Al menos una persona falleció en los enfrentamientos entre policías y disconformes.

Reacciones: EE.UU. hace un llamado a la transparencia

Ante los resultados del conteo de votos en Honduras, Estados Unidos a través de su embajada en el país centroamericano hizo un llamado a la transparencia para lograr y anunciar un resultado final de la elección.

A través de un comunicado, la embajada de EE.UU. en Honduras lamentó la violencia que se ha vivido en el país en las últimas horas e hizo énfasis en "la necesidad de una determinación transparente, imparcial y oportuna de la elección".

Asimismo se destacó la labor de los observadores internacionales en el proceso y la esperanza de que los resultados electorales representen la voluntad del pueblo hondureño.

Del mismo modo, el senador estadounidense por el Partido Demócrata, Tim Kaine, dijo estar "profundamente preocupado" por las múltiples irregularidades, asuntos técnicos y disputas que han surgido a raíz de las elecciones del pasado 26 de noviembre en Honduras.

"Es fundamental mantener la calma y que el conteo de votos se concluya de manera totalmente transparente y creíble, sin interferencia. Exhorto a todos los funcionarios hondureños y líderes de partidos políticos a demostrar un compromiso con el proceso democrático y garantizar que se respetará la voluntad del pueblo hondureño", señaló el senador Kaine.