Soldados afganos inspeccionan el sitio del ataque a un hospital militar en Kabul, Afganistán, el miércoles, 8 de marzo, de 2017.

Funcionarios y testigos en Kabul, la capital afgana, dicen que hombres armados, incluyendo por lo menos uno disfrazado de médico, atacaron el mayor hospital militar del país causando por lo menos 30 muertos y decenas de heridos.

Testigos dijeron a los periodistas que un atacante suicida se inmoló en la puerta principal del hospital Sardar Daud Khan, de 400 camas, en una parte del centro de la capital el miércoles a primeras horas, lo que permitió que otros atacantes ingresaran a la instalación.

“Me estaba aprontando para ir a la sala de operación donde varios pacientes estaban esperándome cuando escuché un tiroteo. Pensé que uno de mis colegas estaba golpeando en la puerta. Abrí la puerta y vi a un atacante suicida vestido como médico. Me disparó y rápidamente me oculté bajo las escaleras. Después él disparó a otro empleado mientras se movía en otra dirección”, dijo un doctor del hospital a los periodistas.

Funcionarios de seguridad dijeron que fuerzas afganas y unidades contraterrorismo rápidamente llegaron al lugar. Informes de la televisión local indicaron que el sonido de disparos y explosiones se podía escuchar desde adentro del edificio.

Testigos dijeron que las ambulancias estaban transportando a las víctimas al adyacente hospital civil Wazir Akbar Khan. Hasta ahora, no ha habido atribuciones de responsabilidad por el ataque, pero tuvo lugar cuando insurgentes del Talibán han aumentado los ataques antes del inicio de su ofensiva anual de primavera.

El portavoz del Talibán, Zabihullah Mujahid, en una breve declaración negó involucramiento en el incidente.

La semana pasada, más de una docena de personas murieron en ataques simultáneos a complejos de seguridad en Kabul, los cuales el Talibán se atribuyó. El presidente afgano, Ashraf Ghani, y el jefe ejecutivo Abdullah, quienes asistían a un evento en conmemoración del Día Internacional de la Mujer, a pocos metros de distancia del lugar del ataque, condenaron la violencia como un acto criminal y prometieron llevar ante la justicia a los perpetradores.

La misión de apoyo de la OTAN a Afganistán dijo en una declaración que está lista para asistir a las fuerzas de seguridad del país.

“Una vez más los insurgentes muestran completo irrespeto por la humanidad al atacar un hospital. Respaldamos al pueblo afgano contra el terrorismo”, indica el comunicado de la coalición.

VOA