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Lun, Dic 09, 2019

LA RADIO QUE SE VE, SE SIENTE Y SE ESCUCHA

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La pareja presidencial  Daniel Ortega y Rosario Murillo invitaron a 500 de sus aliados políticos de cuarenta países para la conmemoración del 40 aniversario de la revolución sandinista el próximo 19 de julio. Entre las delegaciones están nuevamente de Abjasia y Osetia del Sur, dos regiones separativas cuya relación diplomática le ha traído consecuencias negativas a Nicaragua al serle restringido los fondos de la cooperación que da Estados Unidos (EE.UU.) de forma bilateral.

La vicepresidenta designada Murillo, en sus acostumbradas intervenciones en sus medios oficialistas, informó que la mayoría de las delegaciones extranjeras son líderes sociales, de partidos de ideología de izquierda, periodistas, cooperantes, así como “veteranos de paz” estadounidenses.

El presidente de Osetia del Sur, Anatoly Ilich Bibílou es el único mandatario que ha confirmado que asistirá al acto partidario donde las figuras centrales son Ortega y Murillo cuya imagen a nivel internacional está deteriorada debido a las violaciones a los derechos humanos que fuerzas gubernamentales cometen contra la población, incrementadas desde el inicio de las protestas ciudadanas en abril del 2018.

Según Murillo les han confirmado delegados de Abjasia, Alemania, Argentina, Bélgica, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Corea, Costa Rica, Cuba, Dinamarca, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos (EE.UU.), Finlandia, Francia, Guatemala, Honduras, Italia, Irán, Japón, México, Osetia del Sur, Panamá, Palestina, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Trinidad y Tobago, Rusia, Taiwán, Turquía, Reino Unido, República Árabe Saharaui Democrática, Suecia, Uruguay, Venezuela y Vietnam.

Son pocos los gobiernos latinoamericanos y de la Unión Europea, así como de Asia que aún simpatizan con el Gobierno de Ortega y Murillo, entre los que cuentan regímenes en sus propios países como Venezuela y Cuba.

La mayoría de los gobiernos del mundo han condenado la represión orteguista que ha causado un estimado de  326 asesinatos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque organismos nacionales cifran en más de 500 los muertos por los ataques de la Policía Orteguista (PO), paramilitares y turbas del régimen contra las protestas, lo que ha provocado una crisis sociopolítica en la que está sumergida el país desde hace 15 meses.

“Todos vienen a celebrar con nosotros”, dijo Murillo para luego hacer referencia a las protestas que hace un año incluyeron tranques, barricadas levantadas por todo el país por la población como mecanismo de protección contra los ataques de la Policía y paramilitares, así como para ejercer presión por la salida del poder de la pareja presidencial.

“Que esa alteración, ese paréntesis criminal, oscuro, anticristiano, inhumano que vivimos, aquí no volverá, no se repetirá jamás”, dijo Murillo.La versión del Gobierno es que enfrentó un intento de golpe de Estado, pero accedió a establecer negociaciones con la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia para encontrar una salida pacífica a la crisis, sin embargo, las conversaciones llevan dos meses suspendidas.

El analista y opositor, Eliseo Núñez considera que los 500 invitados por el régimen para el acto del 19 de Julio, “seguramente son algunos personajes anacrónicos de América Latina”, pero “no se verá a ninguna personalidad de peso internacional, solo personajes controversiales, como el presidente de Venezuela”.“Los únicos que vendrán son gente de partidos desprestigiados internacionales que vienen a tratar de arroparse. Me imagino que los que vienen ni siquiera dejarán un peso al país porque se los pagará el régimen”, dijo Núñez.

El dictador Nicolás Maduro no ha informado si acompañará esta vez a su aliado Ortega, debido a que el venezolano enfrenta su propia crisis política interna, debido a la crisis humanitaria, económica y política. En julio del 2018 Maduro envío a Nicaragua a su canciller Jorge Arreaza.

“Ahí (en la tarima central del acto del 19 de julio) es donde hallarás la foto del aislamiento al que está sometido Ortega, un aislamiento buscado producto de la represión, del manejo inadecuado de los recursos estatales que no cambiará”, afirmó Núñez.

Fuente:La Prensa