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Padres de familia que pidieron no ser identificados, exhortaron al Ministerio de Educación, que presione a la Policía Nacional, para que este año escolar que está por iniciar, sea acompañado por miembros de la Policía Nacional, con una presencia más efectiva en los institutos públicos y colegios privados.

Los padres, que tienen hijos en el Instituto Nacional Juan José Rodríguez, advierten que en el centro para nadie es un secreto que desde hace buen rato se viene metiendo droga, especialmente crack y marihuana. Aunque tampoco es para que se asusten, pero en los colegios privados, incluso religiosos es donde más drogas consumen los chavalos, desde cigarro, alcohol hasta otras drogas que en el país son ilícitas, a diferencia del guaro y el alcohol, que le generan al estado impuestos considerables a cambio de la adicción de miles de nicaragüenses, particularmente jóvenes.

Advierten que el colmo es que hasta los que venden chucherías en las afueras de los centros, pero especialmente en el Juan José, meten la droga camuflada en caramelos y de eso saben perfectamente la Policía y el Ministerio de Educación.

Policía a inicio de año

Manifiestan, que la Policía, siempre se compromete a mantener la vigilancia en los centros y lo hacen al inicio del año escolar con bombos y platillos y luego se pierde, lo que da pie a que decenas de jóvenes, incluso chavalitos se metan en el tenebroso mundo de las drogas, donde entrar el fácil, pero salir son pocos los que han logrado salir victoriosos y romper la barrera de la dependencia.

Para suerte, aun no se sabe sí los estudiantes del Juan José, regresaran a las clases en su centro, actualmente en reparación, pero de todas maneras el llamado sigue siendo válido, dijeron los preocupados padres de familia.

Recientemente, la delegada del Ministerio de Educación, profesora, Karla Connoly Jerez, consultada sobre este tema, expresó, que la Policía no tiene capacidad de mantener a sus agentes permanentemente en los centros, y llamó a los padres de familia, maestros, dirigentes sindicales, organizaciones juveniles y hasta a los secretarios políticos en los territorios próximos a los colegios, así como a la comunidad en general, a no dar tregua a los que venden la droga a granel, porque no se puede negar que muchos jóvenes han sido presas fáciles de los que se dedican a este sucio negocio.