Imagen de Alberto Cano

Doña, Elida Román Sancam, habitante de la Colonia Santiago, con una imagen centenaria, es una de las que está concursando en el certamen anual que selecciona a los mejores altares  de La Purísima, en Jinotepe, tiene 30 años de gritar a la virgen el 7 de diciembre, justamente la edad de su hijo, que ahora es médico, que de puro milagro con tan solo seis días de nacido, se salvó de un balazo de pistola, que un amigo del padre del niño hizo accidentalmente.

Según, doña Elida, el amigo de su esposo, le llegó a prestar la pistola, ella, todavía le advirtió que no entregará el arma porque el que llegaba a prestarla andaba pasado de tragos, no obstante, el marido insistió y de pronto se escuchó la detonación.

El entonces, bebé y ahora profesional, estaba en la cuna y a su lado en la cabecera una imagen de la virgen y el balazo, solo rozó y fue desviado, lo que doña Elida, atribuye a un prodigio de la Purísima y por eso lleva treinta años de celebrarla. “Ella me dejó a mi hijo vivo para que salvara vidas, porque ahora es médico”, expresó la devota, que no se cansa de dar gracias a la virgen y sostiene que esa promesa la tiene hasta que muera y que espera que sus hijos continúen con la tradición. El altar de la familia Román Sancam, representa la coronación de la Virgen María.

En total, son seis los altares que están participando en el concurso, según, Yahoska Granera, de la Unidad del Poder Ciudadano, en la comuna jinotepina, el jurado está integrado, por Ernesto Cruz, que un año ganó el primer lugar en este mismo certamen, además de  Hegel Espinosa y el profesor, José Juan Flores, director de cultura de la Alcaldía de Jinotepe.

Mientras tanto, en el barrio san Antonio, estuvimos esta mañana junto al jurado en la casa de la familia López Jiménez, donde una virgencita de más de 75 años de existencia, año con año es celebrada en familia. El altar según la joven, María de Jesús López Jiménez, representa los brindis tradicionales, como: Nancites encurtidos, gofios, matracas, canastitas de cartulina, ayote en miel, maracas, bananos, el limón dulce con la banderita, nacatamales “Pindongos”, o sea, pequeñitos, y los sabrosos huevos chimbos, que son originarios de Estelí, pero que también los elaboran en Masaya. La virgen que celebra la familia López Jiménez, lleva ya 27 años de festejo continuo.

El alcalde, mariano Madrigal, anunció que hay un premio de 4 mil córdobas para el primer lugar, que en su opinión es poco, pero se da con amor, premiando los altares que en Jinotepe, siguen siendo una muestra de fidelidad, de amor y hasta de arte puro dedicados a la Inmaculada Concepción de María.