Poeta jinotepino Silvio Vicente Páez Rodríguez

Jinotepe y su intelectualidad, dijo adiós la mañana de este miércoles, a uno de los poetas más laureados del país, cuya obra salpica a toda Latinoamérica y el mundo, tal como afirmó, el poeta Silvio Ambrogi Román, y secundó, Erwin Silva, durante las exequias posteriores a una misa de cuerpo presente en la parroquia San Antonio, el mismo barrio que vio nacer, crecer y morir, al fecundo intelectual jinotepino.

Páez, autor de numerosas obras, en su mayoría inéditas, era narrador, sociólogo, abogado y profesor universitario, y apenas el año pasado ganó el premio de poesía internacional Rogelio Sinán, en Panamá, con “Zona Puerca”, extraordinario poemario, que tal como recordó, Anastasio Lovo, se anticipó a cuestionar el desorden con el crecen nuestras ciudades que en son desafiante retan los extraordinarios poderes de la naturaleza. 

El poeta, Erwin Silva, que junto a Leonel Calderón, y Anastasio Lovo, podrían ser considerados los actuales patriarcas de la poesía en el departamento de Carazo, recordó, la avidez con la que Páez escribió y los esfuerzos que en los 80, hizo junto a Martin Aguilar Guevara “Palito”, por publicar haciendo su propio esfuerzo con “La Pluma del Cuervo” de efímera existencia por el mismo ajetreo vivido en la convulsa década de los 80.

El escritor y periodista, Erick Aguirre, es otro de los que lamenta que casi toda la obra del poeta Páez, haya quedado sin publicarse, salvo “El debutante” que en el año 2014, le patrocinó el Centro Nicaragüense de Escritores.

Será por lo tanto, un reto para la familia del ahora finado, herederos de los derechos de autor,  la comunidad de poetas de Carazo, incluso las autoridades municipales, poder sacar del anonimato la obra de Páez, un compromiso en el que desde ya se comenzó a trabajar según los poetas Lovo y Ambrogi, que cuentan con muchas copias de los originales, como “La Voz del Alba”, que en Panamá, es muy apetecida.

Así, entre lágrimas de profundo dolor e impotencia hasta más no poder, pero dando gracias a Dios y la vida, tal como dijo el vicario pastoral de Jinotepe, padre, Edgar Rodríguez, por los años que el poeta estuvo entre nosotros y con el compromiso de que su obra se enaltecida, fue el hasta siempre, para el poeta, Silvio Páez, cuyo recuerdo como su obra, tal como expresó, Erick Aguirre: No pueden morir.

El decano de FAREM-Carazo, Maestro, Raúl Arévalo Cuadra, también expresó su pesar por la muerte del poeta Páez, recordando sus años de catedrático en la UNAN, donde fundó la Revista Torreón Universitario, que actualmente ha merecido distinciones internacionales y entregó un reconocimiento póstumo a la familia del poeta. También a este pesar se sumó el alcalde de Jinotepe, Mariano Madrigal Rodríguez, que estuvo presente en la vela y funeral del recordado bardo.

Periodista: Alberto Cano