fbpx
Vie, Sep 20, 2019

LA RADIO QUE SE VE, SE SIENTE Y SE ESCUCHA

De un fulminante ataque al corazón falleció la madrugada de hoy  el reconocido jinotepino Carlos Iván Saballo Sánchez.

Don Carlos Saballo fue hijo del pintoresco personaje jinotepino, Carlos Ivan Saballo, " La Tranca" y de la reconocida matrona, doña Teresa Sánchez.

El ruso, se integró a la lucha contra Somoza, siendo aun un niño y estuvo al borde de la muerte después de la liberación de Jinotepe el 5 de julio de 1979, cuando el rifle con el que hacía guardia en la antigua casa de la Juventud Sandinista, en el barrio San Juan, accidentalmente hizo contacto con un cable de alta tensión que pasaba sobre el balcón de la casa de un ex-alto oficial de la guardia nacional.

Producto de la descomunal descarga el cuerpo del ruso, que siempre fue debilucho, quedo carbonizado, pero milagrosamente sobrevivió.

Años más tarde, lamentablemente y como muchos héroes vivientes de la revolución, el ruso, tropezó con las drogas y el alcohol, batalla que no pudo ganar por sí solo.

Abandonado a propia suerte, sin el amparo de nadie, más que de su hermana, donde ahora es velado, echado, incluso de actividades partidarias donde llegaba a meterse y perturbaba por su condición etílica, el ruso, fue errante en las calles de Jinotepe, sobreviviendo de una misera pensión como lisiado de guerra, solo a la buena de Dios.

Para el, como muchos otros que exhiben su alcoholismo y tragedia humana en las calles y esquinas de los barrios de Jinotepe, no hubo oportunidades, ni atenciones, el único que nunca se olvidó de él fue, Julio Avilés, el, jefe del ejército, mensual le traía botas nuevas y una ayuda económica.

Según me comento en una ocasión, si no lo buscaba en las calles de Jinotepe, donde últimamente estuvo trabajando en los improvisados parqueos de la ciudad, el ruso, se le llegaba a meter a la comandancia general, pasando sobre la seguridad personal.

Ojalá y que su muerte haga reflexionar a quienes pueden y no quieren, o no tienen la voluntad de ver por los que, a cambio de nada, lo dieron todo por la revolución.

Periodista: Alberto Cano E