Por: Jemima Estrada 

 “De victoria en victoria”, es una de las muchas consignas pregonadas a todo pulmón por muchos nicaragüenses que, tristemente no se dan cuenta que la verdadera consigna que podemos gritar es: “De derrota, en derrota”. Al menos en lo que he de exponer y usted de leer.

Estamos en el mes cuarto del año 2016 y la comunidad estudiantil de primaria y secundaria  está siendo visitada por el Ministerio de Salud para suministrar inyecciones y desparasitante. Lo curioso no es la visita pues año con año lo mismo se realiza; lo que sí es vergonzoso y frustrante es la certificación del ministerio de salud a las y los estudiantes atendidos.

Estamos hablando de nada más y nada menos que de la más nueva y elegante tarjeta de vacunación, un pedazo de cartón que dice: ¡Oh si, la presentación no importa, el niño está salvo!

Quien tenga en sus manos la nueva tarjeta se podrá dar una mínima idea de cómo está en realidad nuestro país. Conocimiento, valor, análisis y acción en prioridades le vendría bien a este gobierno de Nicaragua.

¡Las Tarjetas Son Una Verdadera Vergüenza!

Yo le pregunto a usted que me lee, ¿Porque las tarjetas de vacunación no tienen la misma presentación que un carnet de militancia de gobierno?